El cabello es sin duda uno de los mayores atractivos que posee una persona, especialmente las mujeres, no en vano aquellos que dedican su vida al retiro espiritual toman como primera medida cortar u ocultar su cabello en señal de evasión de lo estético en su vida, evitan así dedicar tiempo a este aspecto y ofrecer toda su energía y dedicación a su creencia.
Todos recordamos la historia de Sansón el cual perdió toda su fortaleza al cortarle su larga cabellera; incluso en el reino animal reconocemos la melena del león como señal de poder.
A través del cabello podemos cambiar y jugar con nuestra apariencia alternando el color o de corte, los cambios psicológicos importantes de una persona por lo general deben acompañarse de un cambio en su peinado. Antes de cambiar tu look debes tener en cuenta todos estos aspectos sin excepción y dejarte asesorar por un buen peluquero:
- Calidad del cabello
- Tipo de rostro
- Color de pelo y piel
- Tipo de cuello
- Edad
Dada su gran importancia debes cuidarlo con esmero. Ten presente las siguientes recomendaciones y no dudes en consultar con un Dermatólogo:
- Tipo de cuero cabelludo, puede ser seco o graso. Según sea el tuyo su manejo debe ser especial y recomendado por tu dermatólogo. Este es la primera regla para tener un cabello saludable.
- La presencia de caspa muestra alteración de cuero cabelludo, debes prestarle mucha atención, porque un cuero cabelludo enfermo nos garantiza un pelo sin vida y aun peor la temida caída. Acude a tu dermatólogo en el caso que sientas caspa seca o grasa, esta última se encuentra adherida al cuero cabelludo y es la que más problemas de alopecia produce y la seca es la caspa que se cae con facilidad sobre los hombros.
- Recuerda que no existe champú anticaída porque cada caso de caída del cabello es particular y debe ser determinado por tu dermatólogo el cual diagnosticará tu situación particular y establecerá el tratamiento adecuado.
- Sin vacilar acude a tu dermatólogo en caso de sentir algunas irregularidades en tu cuero cabelludo como picor, sensación de calor o sensibilidad extrema, rojez del cuero cabelludo, caspa seca o grasa, caída considerable pelo en la ducha, el cepillado o a lo largo del día.
- El número de veces que laves tu pelo depende una vez más de tu tipo de cuero cabelludo. No hagas caso de los comentarios de la gente y acude a un dermatólogo que establezca cuál es la rutina de limpieza que se ajuste a tu necesidad.
- No abuses del agua caliente cuando laves tu pelo, lo debilita, procura que el último enjuague sea con agua tibia o fría, verás cómo le da más brillo además de cerrar los poros.
Te recomiendo que una vez por semana aclares el pelo con el agua de un recipiente en el que hayas puesto aproximadamente dos tazas grandes de agua y una cucharada de vinagre blanco. El vinagre ayuda a desengrasar los restos de jabón a la perfección y tu pelo se verá mucho más brillante y saludable.
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