Las causas responsables del éxito profesional de una persona se atribuyen con frecuencia a su nivel de formación académica, su dedicación y su disciplina; si bien éstos son pilares fundamentales de dicho éxito, no se debe olvidar que la apariencia de una persona es una poderosa herramienta para alcanzar el éxito.
La imagen que mostramos es la primera carta de presentación ante los demás y recuerda que no hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Si te sientes segura de tu apariencia te sentirás empoderada para hacerle frente a cualquier situación; si por el contrario no te sientes cómoda te sentirás débil.
Todos hemos experimentado llevar alguna prenda con la que no nos identificamos o un peinado que no nos gusta junto con las ganas de querer salir corriendo y escondernos; esto se debe al hecho de saber que mostrar una imagen inadecuada es mostrar debilidad y hasta rechazo.
Con el hecho de su relativa reciente inmersión laboral la mujer ha ganado un gran reconocimiento profesional a cambio de relegar con frecuencia su feminidad a un segundo plano, incluso ha llegado a asumir que lo femenino es símbolo de debilidad y nada más lejos de la realidad. Lo femenino es bello y saberlo manejar en cada contexto es lo ideal.
Presta atención a las siguientes recomendaciones con las que podrás mostrar una imagen cuidada, femenina, hermosa en tu ámbito profesional.
- Tu apariencia se inicia por una piel del rostro limpia, fresca e hidratada para ello no debe faltar un toque de maquillaje que se limite a una base fluida acorde con tu color de piel, un corrector para tapar aquellas pequeñas imperfecciones, un delineador en tono marrón o gris para la parte superior de tus pestañas, un base para pestañas que NO sea a prueba de agua y un brillo o hidratante de labios. Esto es lo mínimo para que tengas un rostro agradable y una apariencia de mujer cuidada y exigente.
- El pelo es fundamental, debe estar limpio y bien cepillado. Procura no llevarlo cogido en coleta y busca recogidos más adultos, elegantes y profesionales.
- Las manos después de tu voz son tu expresión más importante. Cuida de ellas. Una hidratación diaria y un corte adecuado son imprescindibles. Utiliza tonos claros, rosados o como mínimo un brillo. No añadas decorados.
- Presta atención a tu calzado y complementos. Para ir a trabajar no deben ser en ningún momento ostentosos ni muy brillantes y recuerda siempre que deben ser de buena calidad. Los zapatos que sean cerrados y de un tacón no superior a 5 o 5 ½. Los bolsos de tamaño mediano a grande. Como los bolsos de buena calidad son costosos busca uno de línea clásica, es decir, para que no se pase de moda con rapidez, elígelo de un color llevadero como negro, marrón, gris o azul marino.
- A la hora de vestir busca prendas clásicas dentro de una línea moderna. En primer lugar como condición indiscutible es que sean de buena calidad. Algunos básicos que no deben faltar en tu guardarropa de trabajo son: Una camisa blanca, una negra, otra de color a elegir, un pantalón negro otro gris perla y uno marrón oscuro, una falda negra, un blaser negro y otro de un tono diferente como marrón o algún tono nude, un abrigo intermedio y una prenda como una gabardina o similar, para completar algún jersey de cachimire en algún tono favorecedor y otro de color más básico.
Teniendo en cuenta estos aspectos tienes garantizada una apariencia impecable para ir a trabajar o a una entrevista de trabajo.
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